jueves, 16 de enero de 2014

Un viaje juntos

Avanzo unos pasos y tras de ellos la puerta se cerro, la decisión estaba tomada y solo quedaba avanzar, caminar por aquel lugar oscuro donde solamente algunas luces iluminan lo que pasa, en ese momento se sentía indefenso, desnudo en aquel lugar, sin poder reaccionar, solamente quedaba seguir aquel camino que tanto el como su acompañante sabían a donde llegaría.

Caminaron durante mucho tiempo, horas quizás, descansando cada cierto tiempo pero siempre con la determinación de avanzar, ayudándose el uno al otro en momentos de necesidad, buscando aquellas luces o simplemente dando un apoyo con palabras o sus propias manos.

Finalmente se veía una luz al final del camino, caminaron durante un par de minutos, recuperando todas aquellas cosas que fueron despojadas de ellos en un comienzo, pero cada vez mas seguros y sonrientes, ya que el fin estaba cerca. Al salir, se dieron cuenta de la hora, era tarde, pero por alguna extraña razón, estaban felices, de haber pasado por aquel lugar, de haber superado aquella travesía juntos.

lunes, 13 de enero de 2014

Secreto

En un comienzo todo esta oculto, todo esta bajos sombras o cubierto por un hechizo que hace que no se vea nada, pero con el tiempo las cosas poco a poco muestran su verdadera naturaleza, y quienes tienen la dicha de poder ver se dan cuenta de lo maravilloso que se escondía, algunos esperaban descubrir eso, para otros es una completa sorpresa, para nosotros, que somos el secreto, cada reacción es una pieza digna de recordar.

martes, 31 de diciembre de 2013

Un dia

Paso mucho tiempo desde que nuestro querido alce se levanto esa mañana, acompañado de por cierto, pero solitario. Paso el día y su soledad se fue incrementando hasta el momento de ser real, paso por millones de etapas, atravesó ríos, mares y cielos caminando a un destino no muy claro, lo único fijo en su mente era caminar y caminar.

Pasaron las horas y siempre encontraba obstáculos, algunos eran mas grandes que otros, ademas encontró pequeñas ayudas, algunas eran pasajeras, otras se quedaban, pero todas tenían alguna importancia en su día.
Llegando el atardecer, comenzó a buscar alguna ayuda por los alrededores, aveces se alejaba del camino pero siempre volvía a el, siendo este una linea recta de un punto a otro que no sabia por que era ese el punto donde tenia que ir.

Finalmente, llegando el fin del día, en una de sus tantas salidas del camino, al volver miro para atrás, y se dio cuenta de que la ayuda que necesitaba estaba siempre en su espalda, el la tomo y con esto, llego al fin del día, como el quería, acompañado.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Cadenas

Se sentía atado, tenia cadenas, o al menos eso era lo que el veía, pero al parecer las cadenas eran ficticias, eran puestas por su mente, pero al mismo tiempo, no creaba la llave para su liberación, es algo extraño pero pasa mas de lo que uno cree, ver gente atada en cada lugar, en cada rincón.

Naturalmente no somos quien para soltar las cadenas de los demás, por algo están, pero lo que si es seguro que muchas de esas cadenas no tendrían por que existir, por que se las ponen ellos mismos, por miedo a saber que pasara si se liberasen al mundo.

Lo único que puedo decir, es que las personas no siempre tienen que estar atadas, aveces simplemente se tienen que soltar de las cadenas, muchas veces, ver que pasara si se liberan es lo mejor.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Perder el control

Concentración al máximo, eso era lo que tenía en ese momento, cada pensamiento, cada acción tenía una consecuencia, algunas podían llevar a una felicidad increíble, otra podría llevar a un vacío inexplicable donde las almas vagan eternamente, apenas pestañeaba, incluso parecía no hacerlo, sus manos aferradas a lo que en ese momento generaba los cambios en su destino. Segundo a segundo tenía que pensar más para poder tomar las decisiones, cada minuto era más decisivo y no sabía que hacer, se sentía presionado, tanto que de un segundo a otro se dio cuenta que sus acciones, lo que pensaba y quería hacer ya no tenía efecto, ya no generaba esa reacción en los demás, no podía hacer nada, estaba a la deriva de lo que pasara… en ese momento el mira sus controles y dice: “SE ME ACABARON LAS PILAS POR LA CRESTA!”

jueves, 26 de diciembre de 2013

2 sonrisas

Creo que nunca le puse un nombre, hoy tampoco lo haré, solo creo recordar que era un alce, un ser común, como todos en este simple mundo mortal, la única diferencia es que el tenía que ponerse, de mala gana, una camisa formal para poder encajar con el resto de los alces en este mundo.

Su vida era rutinaria y común, se juntaba con amigos y lo pasaba bien, tenía que cumplir en el trabajo y hacer alguna locura con sus amigos de vez en cuando, para que estos rieran y dijeran “pero que es simpático ---------“(recuerde que no le pondré nombre). Pero la verdad es que este alce simplemente lo hacía para poder calzar entre las demás personas, el simplemente aparentaba ser de una forma que el resto quisiera, un ser alegre y extrovertido, donde nada le preocupaba y la vida era un juego, pero a verdad, es que la camisa que lo hacía calzar en la sociedad no era más que una farsa, aparentaba serlo, cuando realmente era uno distinto, que con suerte él había conocido en ciertas ocasiones, la verdad, no sabía de que era capaz su verdadero ser, podía ser un maniático, un loco de atar, un asesino, un alcohólico, un antisocial o cualquier otro tipo de persona, el problema es que no sabía cómo encontrarlo, dado que la camisa se la había puesto tantas veces que ya no sabía vivir sin ella.


Un día algo extraño noto, se dio cuenta de que la camisa no estaba completamente abrochada, otro día estaba abrochada de forma chueca, o un puño arremangado, empezó a notar que poco a poco salía aquel ser que estaba oculto por mucho tiempo, se dio cuenta de que por alguna fuerza misteriosa podía sacarse esa camisa, podía volver a ser el mismo. En ese momento, se miro al espejo y sonrió, la diferencia es que ahora veía 2 sonrisas.

martes, 24 de diciembre de 2013

Levantame!

Caminaba tranquilamente a mi próximo objetivo, como siempre, llegar a otra colonia habitada por supervivientes era lo que hacía día a día. Enfrentarse con enemigos era lo común, siempre me cruzaban con animales salvajes y una que otra vez con maquinas con inteligencia artificial que me complicaban el día pero siempre saliendo victorioso.

Por una tarde, cuando ya el sol no calienta y las sombras se extienden a lo lejos, vi acercarse a un robot algo extraño, este se movía de forma más “humana” y tenía algo que se le asimilaba a una cara, lo cual me asusto bastante, pero no dude en sacar mi espada para hacerle frente. Tras unos segundos de batalla vi que era distinto, tenia mejores reacciones y aprendía a medida que pasaba la pelea, tanto así que llegaba a contrarrestar todos mis ataques, fue en ese momento que caí al piso, no podía levantarme, lamentablemente mi barra de vida estaba completamente vacía, no sabía que podía hacer, pero por alguna extraña razón el juego continuaba, no podía hacer nada pero no se había acabado, hasta que recordé que no estaba solo, no, hace poco me tope con un compañero en una colonia, quien me acompaña ahora en los viajes, el me tendió su mano y recupere la vitalidad necesaria para poder finalmente destruir al enemigo…


Esa noche llegamos a la colonia 15 y me di cuenta que cuando el viaje es acompañado, todo se puede lograr.