jueves, 4 de julio de 2013

Contra viento y marea

Sostenía firmemente una pipa de roble, de la cual aun salia un poco de humo, aun se quemaba el tabaco, era fresco, algo nuevo, tenia un leve gusto a ron. A pocos metro se escuchaba el romper de las olas, sentía como la briza traía gotas de las olas, el mar se notaba mucho mas agresivo de lo normal, pero a el parecía no importarle, tenia algo en la cabeza, una idea, una meta, la cual quería lograr ese mismo día y nada ni nadie le diría que no.

Busco por distintos lugares, esperando encontrar con algunos marineros que lo apoyaran en su travesía, logrando juntar a algunos que no sabia si iban por que creain en el, por que les gusta el peligro o simplemente estaban locos de remate, pero poco le importaba, mientras estuvieran ahí, para apoyar su misión, todo servia para poder realizar su travesía.

De esta forma, se fueron a su navío, amarraron todas las cuerdas, las velas en su máxima amplitud y salieron del puerto. El movimiento del barco era agresivo, las olas chocaban el borde de este y hacia mecerlo como nunca lo había visto nuestro marino, pero poco le importaba, su vista estaba fija en el horizonte, como si viera algo donde solo existía mar y algunas nubes que hacían presagiar una tormenta.

Pasaron las horas y la tormenta ya se podía sentir, la lluvia se acercaba a medida que el barco avanzaba y nuestro capitán solo tenia ojos en el horizonte, los tripulantes poco a poco comenzaban a cuestionarse si de verdad nuestro capitán sabia donde iría, pero no había respuesta.

Pasaron la tormenta, con dificultades, algunos hombres con heridas, otros cuantos tirados en el suelo debido al cansancio, pero no encontraron nada del otro lado, solamente mar, fue entonces cuando le preguntaron nuevamente al capitán hacia donde iban, a lo que el capitán les respondió: Nunca dije que iríamos a algún lugar, lo que quería era atreverme a salir con esa tormenta y saber que podía superarla.

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